El Principio de Peter y el costo silencioso del crecimiento mal entendido
- Majo Besson

- May 1
- 2 min read

En la mayoría de las organizaciones, el crecimiento profesional se ha definido históricamente como un movimiento ascendente.
El modelo es simple: el buen desempeño se recompensa con promoción.Y en apariencia, el sistema funciona. Sin embargo, hay una tensión estructural que pocas veces se aborda de manera explícita.
El The Peter Principle plantea que las personas tienden a ser promovidas hasta alcanzar un nivel en el que su desempeño deja de ser sobresaliente, no por falta de talento, sino porque las competencias requeridas han cambiado.
No es un problema de capacidad.Es un problema de transición.
Cuando el desempeño deja de ser suficiente
En entornos corporativos, especialmente en áreas comerciales, es común observar este patrón: Profesionales altamente efectivos en la ejecución, por ejemplo, en la gestión de clientes o cierre de negocios, son promovidos a posiciones de liderazgo bajo el supuesto de que su desempeño individual se traducirá naturalmente en capacidad de dirección.
Sin embargo, liderar no es una extensión de ejecutar.
Implica operar en un sistema distinto:
Desarrollar talento en otros
Tomar decisiones en contextos de ambigüedad
Sostener presión organizacional
Influir más allá del resultado individual
Cuando estas habilidades no se desarrollan de forma intencional, la promoción deja de ser una evolución y se convierte en una fricción.
El costo organizacional de no cuestionarlo
El impacto no siempre es inmediato, pero sí acumulativo:
Líderes que operan desde la ejecución, no desde la dirección
Equipos que pierden claridad y autonomía
Decisiones que priorizan resultados de corto plazo sobre desarrollo sostenible
En paralelo, las organizaciones pierden a sus mejores ejecutores en roles donde generaban máximo valor.
Y lo más crítico: se normaliza la idea de que crecer es sinónimo de ascender, incluso cuando el valor diferencial de una persona no está en liderar equipos.
Replantear el concepto de crecimiento
El punto no es cuestionar las promociones, sino redefinir lo que entendemos por desarrollo profesional.
Algunas organizaciones ya están transitando este cambio:
Carreras duales que permiten crecer sin asumir liderazgo de personas
Evaluaciones que diferencian desempeño técnico de potencial de liderazgo
Procesos de transición que desarrollan capacidades antes del ascenso
Pero más allá de los modelos, el cambio es también individual.
Requiere una pregunta poco frecuente, pero crítica:
¿Estoy preparado para el siguiente nivel…o simplemente asumo que es el paso natural?
Una reflexión final
En un entorno que premia la velocidad y la progresión visible, detenerse a evaluar la naturaleza del crecimiento puede parecer contraintuitivo.
Sin embargo, es precisamente esa pausa la que distingue el desarrollo sostenible del avance superficial. Porque no todo movimiento ascendente representa evolución.
Y no todo liderazgo comienza con un ascenso.

Comments